
Sí, soy como una esponja, eso sí, rara.
Soy una esponja porque al igual que estas absorven el agua, yo hago lo mismo con las preocupaciones, las dudas, las angustias, los miedos... de los demás. Pero yo soy rara, en vez de liberar el agua, no soy capáz de soltar a los demás lo mismo que absorvo. No les transmito mis pesares, mis penas, mis quejas, mis problemas.
¿Ves? ¡Soy una esponja rara! Todo lo que meto dentro de mí, no lo suelto. Como mucho pequeñas gotas de ese agua que llega un momento en que no puedes guardar más e inevitablemente dejas que se escape.
¿Pero por qué soy así? No es por falta de momentos en los que liberarme de semejante carga, no es por falta de confianza. Será ... ¿por vergüenza? ¿por temor a aburrir a los demás con semejantes historias? ¿por miedo a no ser entendida? ¿porque no quiero preocuparles con mis quebraderos de cabeza? ¿porque considero que los "problemas" son mios y tengo que arreglármelas sola? ¿porque no noto que me digan "habla te escucho"?
Ciertamente no lo sé. Puede que haya un poco de varias cosas, pero pienso que puede ser porque creo que tengo que resolver mis problemas por mi misma sin molestar a los demás.
¿Porqué pienso que molesto a los demás cuando les hablo de esto, si cuando ellos me piden consejo o se desahogan conmigo no pienso que me aburren o molestan? Sigo sin tener respuesta para esta otra pregunta.
Tal vez debería dejar a la gente que me quiere que sean partícipes de mis cavilaciones, que me den consejos como hago con ellos, hablarles sin esperar a que ellos estén dispuestos a hacerlo como hacen cuando es al revés, a no esperar el momento adecuado porque puede que nunca llegue, a no temer causarles un daño indirecto con mis problemas, a hacer ... como ellos hacen.
Debería probarlo por unos días y si me convence pues seguir así. Ser como ellos.
Tengo que intentar dejar de ser por unas horas ...
Pero si yo soy así, ¿por qué tengo que cambiar? Tal vez yo siempre sea ... una esponja rara.